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Utilizo profesionalmente el Finale desde su versión 3.2, lanzada en los idos de 1995. Como siempre procuro mantenerme actualizado tecnológicamente, no podría dejar de utilizar también el Sibelius, que a partir da su versión 2.0 (lanzada en inicios del 2002) ya había alcanzado el mismo nivel profesional de Finale, inclusive con algunas ventajas.
Tras varios años pesquisando soluciones y leyendo los manuales para poder tratar con los diversos desafíos que cada partitura ofrece a un copista, puedo decir que domino sus recursos y conozco bien sus posibilidades y límites. Sin embargo, así como a todos los programas de edición gráfica, es común depararse con una nueva posibilidad, una nueva solución, o mismo un nuevo nuevo problema 'insoluble'.
Hoy en día varios programas ofrecen buenos recursos, como por ejemplo el Overture y el Mozart - no los usaría profesionalmente, pero es siempre importante conocerlos. En ace.acadiau.ca hay una lista bien completa de programas existentes.
Luego que comencé a dar los primeros pasos como copista, en 1994, yo hacía partituras en el único programa que tenía disponible, la versión 3 de Encore - un programa todavía hoy muy popular, sin embargo extremamente limitado y de pésima calidad.
Además, formo parte de fóruns y mailings sobre edición musical, podiendo así cambiar informaciones y experiencias con copistas de todo el mundo. La ayuda mutua vía internet hace muchos años es práctica corriente entre los copistas profesionales.
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